domingo, 19 de junio de 2011

XXVII

És incòmode viure en aquest món.
Pesen les hores i les nits
com natures mortes en el llenç.
Pesen com volves de neu
flotants i amuntegades
desfetes
tacades de pluja i desconsol.
Pesen, vestits de gris
el temps i tots els seus soldats
de boira espessa.

L'exèrcit de les hores no et deixarà tranquil.

Fuig, fuig
que tu i jo sabem
que és això el que t'espanta.
Fuig, fuig
que és massa cert
el temps

i ja s'acaba.

martes, 24 de mayo de 2011

Sórdida soledad de un bar

En un bar de un pequeño barrio en la ciudad, el humo se agolpa bajo las luces. En el exterior, un gato negro se pasea voluptuosamente entre contenedores de basura. Se oyen cuatro voces, ahogadas por una música de los ochenta. Dos mujeres se sientan en una mesa, exaltadas tras salir del trabajo, y avisan al camarero, que lleva un tiempo moviéndose detrás de la barra, limpiando vasos y sirviendo cafés.
- Dos aguas grandes, por favor.
- ¡Já! ¿Celebran algo? Tanta agua, tanta agua… ¡no es buena para el cuerpo!

En el rincón más iluminado del bar, el escritor espera a que el café se enfríe mientras escribe garabatos en una libreta de formato pequeño. Deja el bolígrafo aparte, y bebe un sorbo del café, que le quema la lengua y le hace esbozar una mueca grotesca. En el otro extremo, un hombre delgado, con una chaqueta de cuero, permanece de pie en frente de la máquina tragaperras. Pulsa un botón luego otro y otro y otro mientras acaricia una moneda, con extrema delicadeza, en su mano izquierda. El juego acaba.
- Hasta luego, Gus – dice el hombre mientras levanta el brazo y se dirige hacia la puerta.
- Venga, que vaya bien – responde el camarero.

El escritor enciende un cigarrillo antes de seguir escribiendo. “¿Y qué queda ahora?” apunta en su libreta. “Quizás solo el suicidio. Estos son días ya muertos. Parece como si el tiempo estuviera condenado ahora a ser matado, a haber muerto ya, a no haber existido nunca. Pasa insípido sobre nuestras cabezas, entre nuestras piernas y dedos de los pies. No erosiona, no arranca nada. Solo pasa y pasa y pasa y pasa y nada. El mundo parece irreal. El cielo es gris oscuro, y lloverá. Hace dos días el sol quemaba la piel. Ahora quema la luz indefinida que se esconde tras las nubes, aquella luz que parece un sinsentido, una absurdidad de día nublado. El verde de árboles, plantas y arbustos está apagado - ¿ ya quemado ? Incluso escribir se convierte en un pasatiempo, algo extraño y quizás infame. Pensar es pesado, lento, preciso. No hay emoción en la escritura, ni en el pensar. Me parece que ahora sería capaz de condenar a muerte a cualquiera. Se me está helando la piel. Durante un rato, ya no sé sonreír. Sou-rire, justo por debajo de la risa. Ayer reía, lo recuerdo bien.
¡Bah! Nada de esto tiene sentido nada (¡nada!) de lo que escribo tiene sentido y no sé por qué me llamo a mí mismo escritor ni a quién me dirijo en mis textos ni a quién se le ocurriría perder su tiempo leyendo semejante porquería pero ¡¿qué más da todo esto?!
Las manos del escritor se tensan con fuerza y dejan ir el bolígrafo. Se lleva la mano derecha a la cara, aún temblando, y después recoge el bolígrafo, acercándolo de nuevo a la libreta. Una frase, un tachón, y la cabeza acaba reposando en la mano inerte que sostiene el bolígrafo.

Un hombre de mediana edad sentado en la barra lleva observándolo ya un tiempo mientras toma un coñac. Levanta la copa sin dejar de mirarlo, cierra los ojos, bebe un último trago y acto seguido se lame los labios lentamente. Le encanta notar el pinchazo alcohólico en las pequeñas heridas en los labios, y le resulta bestialmente atractivo ese último trago. No por ningún simbolismo, simplemente le encanta. En una fracción de segundo, le devuelve a la memoria todos los momentos en que ha sentido ese mismo dolor. Los recuerda, experimentándolos de nuevo, y cada uno de ellos le golpea las sienes y le hace girar la cabeza bruscamente. Derechazos de un boxeador experto le hacen moverse de un lado a otro, caer por momentos, y aún sin levantarse, recibir un nuevo golpe. Y al acabar, dándose por vencido, esboza una sonrisa socarrona y pide otro coñac. Y repite el proceso. Cada tarde. Ésta vez, sin embargo, se contenta con observar al escritor, inmóvil. Da un trago al coñac. Evade el placentero proceso de siempre para seguir observando al escritor. Da otro trago al coñac, y arquea las cejas, sonriendo solo en la parte derecha de la cara. Al acabar la bebida, se levanta de la barra, y con una mirada lóbrega, se dirige al escritor.
- ¿Tenés un cigarro?
- Sí, toma.
El hombre enciende el cigarro, exhala el humo, y después de un breve silencio prosigue:
- Hace días que lo veo por aquí, siempre en el mismo lugar del bar.
- Pues igual que tú.
El hombre sonríe y da una calada al cigarro sin dejar de mirar al escritor.
- ¿Qué escribís?
- Mierda. Pura mierda. – dice mientras deja el bolígrafo a un lado y se revuelve el pelo. Tiene el pelo sucio, lleno de caspa aquí y allá, y viste una americana roída y un jersey negro. Apaga el cigarro y rápidamente busca la bolsa de picadura para prepararse otro. Siempre lleva dos paquetes consigo, uno de cigarros normales para cuando alguien le pide uno, y otro de picadura para él.
- ¿Qué le pasa, joven?
- No creo que seas tan viejo como para llamarme joven. ¿Cómo te llamas?
- ¿Qué importa?
El hombre vuelve a sonreír mientras realiza la pregunta, manteniendo abiertos sus ojos negros, abajando la mirada pero siguiendo con el contacto visual al tiempo que da una última calada al cigarro. El bar se va vaciando paulatinamente, hasta que solo quedan ellos dos, y dos o tres personas más que se acumulan en la barra. El ayudante de cocina, alto y rubio, sale de la cocina vestido de calle y se dirige hacia la barra. Se detiene un momento y recoge una moneda que alguien había dejado de propina.
- Hasta mañana. – dice el ayudante con un tono monótono y un marcado acento de Europa del Este. Camina hacia la puerta, la abre, y forcejea intentando hacer pasar su mochila, completamente llena, por la pequeña puerta.

Al mismo tiempo, el camarero se acerca a los dos hombres caminando con la cabeza gacha, y con una sonrisa pícara, se dirige a ellos.
- ¿Algo más, señoritos? Si piensan quedarse aquí mucho tiempo más, les aviso que cerramos en media hora, que se hace tarde, y mañana hay que trabajar. ¿Trabajan ustedes? No me los imagino en una oficina, ni sirviendo a nadie. Deben tener ustedes bastante dinero. Saben, aquí nos iría bien alguna propinilla de vez en cuando. Se hace difícil vivir en estos tiempos, y más aún cuando…
- No, lo siento – responden ambos al unísono.
- Ya nos vamos, no se preocupe. Ya le pagaré la próxima vez. – añade el escritor.
El camarero parte con una visible insatisfacción, y los dos hombres se miran, sonriendo. El escritor da un último sorbo al café y guarda la libreta en el bolsillo interior de la americana. Se levanta, y el otro hombre lo sigue hasta salir del bar. Un suave aire marino reina en las calles. El gato negro que antes rondaba por allí ahora rebusca en la basura junto a otro gato más, encontrando de vez en cuando algunas sobras de comida del bar. El escritor respira profundamente, le ofrece un cigarro al otro hombre, y coge otro para él. “A la mierda la picadura”, piensa. Fuman en silencio, observando las calles. Al cabo de un rato, el hombre gira la cabeza hacia el escritor, con la misma sonrisa de antes.
- ¿Otro bar?
- Definitivamente.

sábado, 7 de mayo de 2011

El libro del desasosiego

"No sé qué efecto sutil de luz, o ruido vago, o memoria de perfume o música, tañida por no sé qué influencia externa, me ha traído de repente, en pleno ir por la calle, estas divagaciones que anoto sin prisa, al sentarme, en el café, distraídamente. No sé a dónde iba a conducir los pensamientos, o dónde preferiría conducirlos. El día es de una leve niebla húmeda y caliente, triste sin amenazas, monótono sin razón. Me duele un sentimiento que desconozco; me falta un argumento no sé sobre qué; no tengo deseo en los nervios. Estoy triste por debajo de la conciencia. Y escribo estas líneas, realmente mal-anotadas, no para decir esto, ni para decir nada, sino para dar un trabajo a mi distracción. Voy llenando lentamente, a trazos flojos de lápiz —que no tengo sentimentalismo para afilar— el papel blanco de envolver los bocadillos que me han dado en el café, porque no necesitaba uno mejor y cualquiera servía, siempre que fuese blanco. Y me doy por satisfecho. Me reclino. La tarde cae monótona y sin lluvia, con un tono de luz desalentado e inseguro... Y dejo de escribir porque dejo de escribir."

Ferando Pessoa

viernes, 29 de abril de 2011

Bocins

Investigate mad young original concrete impressions and ask for no empty psychedelic balance.


Some instruments would scream and shimmer here in the empty white metallic smoke if death was soft black deep pain or an angel that creates blue anger.



I, cada cop més a prop, es tanquen, es rendeixen, deixen de ser dues mines d'or i vels d'ànima per esdevenir petits inferns d'existència en estat de gràcia, que crema d'inefable boira crepuscular i plaent bàlsam de desig.

viernes, 22 de abril de 2011

Lento

Estos son días ya muertos. Parece como si el tiempo estuviera condenado ahora a ser matado, a haber muerto ya, a no haber existido nunca. Pasa insípido sobre nuestras cabezas, entre nuestras piernas y dedos de los pies. No erosiona, no arranca nada. Solo pasa y pasa y pasa y pasa y nada. El mundo parece irreal. El cielo es gris oscuro, y lloverá. Hace dos días el sol quemaba la piel. Ahora quema la luz indefinida que se esconde tras las nubes, aquella luz que parece un sinsentido, una absurdidad por quemar en días nublados. El verde de árboles, plantas y arbustos está apagado - ¿ ya quemado ? Incluso escribir se convierte en un pasatiempo, algo extraño y quizás infame. Pensar es pesado, lento, preciso. No hay emoción en la escritura, ni en el pensar. Me parece que ahora sería capaz de condenar a muerte a cualquiera. Se me está helando la piel. Durante un rato, ya no sé sonreír. Sou-rire, justo por debajo de la risa. Ayer reía, lo recuerdo bien.

miércoles, 9 de marzo de 2011

XVII.

No me gusto escribiendo.
Odio este mismo ritmo
melancólico, reacio
a romper convenciones
prejuicios y tópicos.

Odio esta misma costumbre
de dar
(exactamente)
tres palabras por concepto.
Odio las repeticiones
de verbos en primera persona.

Odio la musicalidad penosa
grasienta y estancada
que se arrastra
entre adjetivos oxidados
y lame el asfalto
esperando encontrar petróleo.


Pero
por encima de todo
odio los finales inconclusos.

viernes, 4 de marzo de 2011

Por ahora soy inmortal.

Cuando me de cuenta de que no lo soy,








entonces ya haré cosas de mortales.



domingo, 20 de febrero de 2011

VIII.

Arbres nus
i fanals dançant,
fulles mortes d'un estiu passat.

La tempesta no acabarà mai.

martes, 18 de enero de 2011

IV.

A vegades ja saps
on començarà l'incendi.
Saps a quina paperera oblidada
s'encendrà aquella carta
escrita en vers.
Saps que primer
cremarà la tímida signatura
després el 'T'estimo'
i més tard
totes les altres paraules
imatges
i passions.

Saps que seràs tu
qui perfumi la casa amb gasolina
i llençi l'espurna
i es tanqui a dins.

I saps que quan tot hagi passat
et veuràs
petit infant nu
obrir els pulmons enmig de cendra.

lunes, 27 de diciembre de 2010

I.

Un día te romperás el cráneo contra el suelo
de tanto agarrarte a él,
viejo y hastiado vividor de mentiras.
Sí, míralas como sabes.
Habla con esa opaca lucidez
y sigue acariciando oídos ignorantes.
Y mientras, rebózate en el fango
ahógate
engáñate
y muere.

Intentar hallar complicidad
entre ojos ocultos por máscaras
es tarea inútil.

Cuándo, cuándo aprenderás
a ser tú
y no otro.

domingo, 19 de diciembre de 2010

II.

Ja he oblidat què són uns pits
acariciar una esquena nua
o murmurejar mots i tremolors
a oïdes obertes i latents.
Tinc por de restar sol.
De l’oblit
la impermanència
i la mort.

Els amors s’amunteguen,
fins i tot les petites branques
encara massa verdes, massa.
Tots disposats
ja morts o no nats
a ser cremats.

Tinc por que només quedi cendra
i que se m’escoli entre els dits.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Embriaguez luminosa

Y la vida va avanzando como el fluir de un río montañoso, hacia una desembocadura incierta y desesperada. A medida que nos resquebrajamos por dentro, algo va desarrollándose entre esas turbias aguas. Llega un punto, casi de manera aleatoria, en el que el mundo nos sorprende con una prosperidad que no creemos posible, que no creemos duradera. Poco a poco, entre neblinas oscuras, vislumbramos esa especie de serenidad eterna al alcance de la mano. No es iluminación, no, no seamos ambiciosos. Es simplemente una pura y terrenal felicidad que nos puede llegar a servir de trampolín hacia la gloria. Y cuesta creerlo. El río se desborda de belleza, de arte, ilusiones y una sensación definitiva de que todo esto deviene vez más interesante. Y cuesta creerlo. Hasta el punto en el que, de hecho, nos damos cuenta de que no es real. Pero no nos equivoquemos, la irrealidad no implica que haya otra realidad certera subyacente. La irrealidad es la realidad última. La inexistencia es la única verdad.
Por eso, no te rompas la cabeza contra el suelo de tanto agarrarte a él, viejo y hastiado vividor de mentiras. Cuestionarse la realidad sólo lleva a más y más grietas, y más y más gritos entre luces inciertas, faroles en la noche urbana que deshojan tus penurias de soledad. Camina a través de la noche, borracho de necedades pretenciosas, solo con la certeza que tu soledad es la única terapia que te llevará a aprehender el mundo. Y ahí está el placer, el disfrute, no en pequeños momentos de embriaguez mientras te explotan los oídos con música infernal. Ahí, ahí a lo lejos, en esa estable serenidad, y en esa irrealidad continua, en la inteligencia instintiva. Y no, el instinto no es un lobo. El verdadero instinto es la esencia subyacente que prueba la presencia de un dios, de un Buda en potencia, y que de la manera más natural posible, nos hace fluir hacia el caótico orden de la felicidad.

Una cierta locura, sí. ¿Quién se cree capaz de amar al mundo? Quizás en momentos puntuales, nos acecha la voluntad de amar. Sin embargo, en vez de dejar pasar ese instante, centrémonos en él, y extraigamos una decisión vital. Y decidimos que de ahora en adelante, cada día, amaremos a todas y cada una de las personas de este mundo. Que no rechazaremos el esfuerzo de la solidaridad, y ésta se desprenderá de su carácter forzoso para convertirse en apacible costumbre. Una cierta locura, sí. Pero llegados a este punto, las palabras ya no sirven.

domingo, 17 de octubre de 2010

Delirios de Grandeza Instantáneos

Es que es una maravilla esto de escribir asi, es la major manera de escribir, mirando lo que has mirado antes. Es la manera que dam as impression, no como un nino pequeno no escribo las enes porque no estan en el teclado. Pero bueno, tambien cuesta no equivocarse, es mucha mas dificil, pero se va mucho mas rapido. Nunca es dificil perderse en un argument, porque no se esto de las autocorrecciones no me gusta, ahora lo cambio. No, p0ero sino te lo pierdes, va, no pares de escribir, pero tendria que ser mas blando este teclado. Esto esta muy bueno, si, comida, de hecho Alexander ha llegado antes de tiempo. Y yo escribo con el word, y hay unos cuadros en la pared, y de hecho estoy explicando lo que voy aprendiendo a cada momento, dandome cuenta, introducioendo en mi sistema limbico, pero no puedo escribir tan rapido y por eso lo que me pasa es que me quedan unos textos muy extranos. De todas las voluptuosidades, no en lingles, que sino no se entiendo. En todo caso, estoy intentando decir una pagina de tonterias. Pero es que es maravilloso. Y lo va a a recitar, sino que lo que pasa es que esta hablando ahora misma, esto es buenisimo! No se entera de nada, es incredible, esto es la perfecta manera de hablar, es tan divertido! Si, es lo major de todo, esque es inreible, no puedo parar de reir, y lo major de todo es que van a creer que estoy loco, y igual me quedo loco para siempre. Estacado en este sentimiento, pero algun dia tender que escribir, y asi podria leerlo al levantarme y dejar de escribir. Podria llenar paginas y paginas de simplemente tonterias, de hecho toda la novella entera se basa en eso. Pero al mismo tiempo, intent transimitir una cierta idea de autocritica a medida que uno escribe. Es decir, que al escribir, estamos reflexionando, y no paramos de buscar los pros y contras a lo que decimos. No, mejor, lo que pensamos es asi. Y sigo sin creer que esto no se haya inventado antes. De hecho, si hoy muero sera perfecto, es incredible. I maginatelo, podrias escribir paginas y paginas. Y al fin y al cabo son pequenos trozos de informacion, que irias pasando. Es totalmente avanguardistico. Pero tendria que ser una novella corta, una novella que al mismo tiempo fuera perfecta. Porque de hecho, sino no tendria sentido. Es decir, que consiguiera transmitir una idea.
Oscar, tendrias que intentar corregir tu estilo de escritura, porque no paras de repetir “es decir” y que el teclado tactico Americano y tambien de autocorreccion no te deja escribir como quieres y escribe los “deja” como deja pero ahora ya no, porque se ha enterado el ordenador de los huevos que estoy escribiendo en castellano. El carbon se piensa que esta escribiendo en ingles, y me corrige. Y tu, lector, te estas enterando de que este no es un texto de esos altos, que no dicen palabrotas de ninguun tipo, sino que aqui estamos tratando de ser sinceros y llenar una pagina de tonerias. Pero claro, no podemos confiar en una buena escritura. Y ya se el titulo de la novella, porque esto es una novela aunque pueda estar publicada en una historieta o en una entrada de blog. De hecho, todo esta tan desconectado, todo es tan instantaneo, que a medida que construyes una frase, eres capaz de comentarla. Es decir, que tu mente ha aprendido a comentar sobre algo mas rapido que analizarlo sensorialmente. Es como si fuera instantaneo. De hecho, lo que escribo es instantaneo, pero nada tiene relacion, y por lo tanto, no se trata de saltarse frases, ni de intentar de versa que nada tenga sentido. No, es un trabajo que require una desconexion complete. Es decir, que un texto esta conectado porque dices mucho es decir, pero mas aun porque estas desconoctandolo todo de la logica, y de esa manera, te cansaras algun dia. Sin embargo, cuando acabes de escribir tienes que guardarlo bien, y tendras que mover el raton hacia la pantalla del ordenador, a la parte superior izquierda, y apretar guarder. Pero tienes que parar de moverte. Realmente no existe la interrogacion al reves en este teclado. De hecho, me refiero al sentido, es decir, cuando haces una pregunta, pones un signo de interrogacion, Y estan viendo un video de Anya mientras ella misma habla por telefono, y nadie se entera de que esta situacion es muy extrana. Bueno, de hecho lo hemos grabado todo y lo estamos escribiendo todo y no deberiamos parar nunca. Es que esto es tan bueno. Solo hace falta que alguien lo empiece, y leyendo esto, no Habra ningun problema para empezarlo. Solo tendran que ponerle las enes y tambien cambiar los errores ortograficos de este teclado Americano. Es una especie de novella, ahora te estoy explicando a ti, al lector, que estoy haciendo una entrada entera de un blog, pero no para venderlo por internet, porque todo el mundo se lo copiaria, sino que la gente tendra que comprarlo en tiendas. Sera un libro largo, escribire esto cada noche. Y alguien se cansara de leerlo? De Nuevo la falta de tecla para el signo de interrogacion. De hecho, los fallos de escritura por culpa de el teclado son parte de la gracia del arte, porque es instantaneo. No es surrealismo, o mejor aun, es el surrealism infinito, el surrealism que transmite la imagen de surrealism. Pero al mismo tiempo, este texto es un ejemplo de la metaliteratura. Estoy escribiendo basandome en mi propio texto, pero no se si podre escribir tanto. Creo que se hara duro de leer, no se si lo he escrito antes. O no, porque si las ideas se mantienen, estare en realidad creando el mayor fenomeno literario de la historia. Estoy inventando un Nuevo manifiesto, el manifiesto de la Instantanedad. Los seguidores de la instantaniedad deberan escribir de la misma manera que esto esta sido escrito, pero no podran hacer referencias a las ideas refereidas en este texto. Es decir, que no estoy seguro que si podra haber algun dia seguidores de la Instantaniedad. Pero bueno, antes me ha cambiado una letra, pero no me acuerdo de nada. Estoes se lo estan pasando bien. Y Anya se va!! Podria pasar toda mi vida escribiendo, y escribir sobre lo que estoy escribiendo, de hecho, Caleb se piensa que estoy escribiendo muy poco. Pero manana podre continuar, si y podria simplemente agotar el lenguaje, es decir, decir todas, todas, todas, las frases literaria o tengo que dar un abrazoa and the three birds flew flew flew este era Alexander que estaba continuando, se puede difrutar mientras lo escribes. Porque de hecho, estas descubriendo una nueva manera de escribir. Esto se trata de escribir instantaneamente. Pero bueno, es dificil escribir tan rapido como se piensa o se dice, asi que igual, me costar mas seguir, o os costar mas a vosotros entenderlo. Pero el hecho, es que me duele el cuello, de estar escribiendo tanto rato, y Habra un momento en que me dormire o me cansare de escribir pero tambien tengo que hablar de manera que no haga dano la garganta porque ahora que estoy leyendo en voz alta lo que escribo, (de nueve aqui observamos la instantanedad de lo escrito (perdon si me equivoco con la ortografia, porque tengo que seguir con mis pensamientos)). He tenido que cerrar el parrafo porque sino, me quedaba imbuido en una infinidad. Y Alexander cree que se acaba de despertar de un sueno. Pero no quiere que escriba esto, y dice que no se acuerda de haber pestaneado, pero no se si yo estoy pestaneando. No, espera, un momento, yo si que estoy pestaneando. Pero no importa que estes sobria, no importa, esto igualmente es la mejor forma de escribir que se ha inventado. Piensalo, es todo seguido de tonterias, pero de hecho estoy comunicando una idea, pero de una manera muy avanguardistica. Porque claro, tengo que escribir en espanol. Pero bueno, volvamos al tenma de porque este texto que estas leyendo, o escuchando, tiene merito literario. Bien, dividiremos la cuestion en dos temas. Primero, la metaliteratura y metalinguistica, porque de hecho, en este mismo texto metalinguistico se esta discutiendo la linguista, pero esta misma linguistica es metalinguistica. Pero bueno, hay que cambiar de palabras, ahora he repetido muchas palabras en una misma frase. Sin embargo, tambien tendria que tener en cuenta que estoy escribiendo en una letra muy pequena, en una pantalla grande, por lo tanto, el texto acabara siendo, con las modificaciones de format requeridas, Mucho mas largo. Ahora acabo, en un Segundo vuelvo, no puedo esperar a leerlo manana!

viernes, 15 de octubre de 2010

I'm getting tired of dreadful disasters.
I cannot stand
red-looking eyes
and a silent incursion through self-constructed barriers.
I cannot stand it.
No,
I
can't.
It is utterly disturbing
to give birth to a renewed impotence,
like a dead man's hand
piercing through the dust of its grave,
finally seizing my ankle,
and whispering with a solid certainty:

"You will never learn how to move.
But who cares?"

martes, 28 de septiembre de 2010

"Of myself forever reproaching myself, for who more foolish than I, and who more faithless?"




El capitán no sabe nadar.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Hastío.

Me gusta demasiado esta palabra, aunque no suela tener razones para utilizarla, sigue volviendo a su hogar, a sentarse conmigo para la cena. Come mucho, devora todo lo que puede encontrar. Frecuentemente ocurre durante la cena que, al volver yo de buscar algo en la cocina, ella ya se ha comido todo lo que había encima de la mesa. Y siempre acabo estirado en el sofá, libro entre manos, con el estomago increíblemente vacío, un doloroso vacío en las entrañas. Sólo me queda el único libro que ella siempre deja a parte, porque no se cree capaz de digerir. Aquél querido libro que siempre me acompaña, y que resiste conmigo entre las ruinas de lo que llamábamos tranquilidad, orden, serenidad.

Jamás entenderé cómo hechos que ni siquiera he vivido, que no son para mi más reales que cualquier novela de Scott Card, pueden trastocar tanto unos cimientos que empezaban a ser ya considerablemente sólidos. Cómo pueden invitar palabras tan horrendas a mi querido y intocable refugio, y soltar las cadenas que las sujetaban, y dejarlas campar a sus anchas por mi hogar, destrozando estanterías, desmenuzando libros, arrancando cuadros, pintura y cemento de las paredes, arañándolas mientras sólo se oyen sus gemidos de bestias salvajes.

Sólo ese libro, sólo ese libro, sólo ese libro, por favor.

miércoles, 25 de agosto de 2010

!!

Me gustaría entender por qué todo aquello que escribo se me aparece ridículo.
Siempre aparecen ideas, buenas ideas, ése no es el problema. El problema es no poder escribir esto sin un griterío de fondo, sin que las voces paren ni un sólo momento.

There's a monster growing in our heads.

Y aún así, no soy capaz de mostrároslo. No sé cómo, ni con qué forma; no sé hacerlo y tampoco me sale de manera natural, nada fluye.

Por ahora, me doy por vencido, y ya llegarán tiempos mejores.

domingo, 30 de mayo de 2010

Pauline

Entre madera podrida
y tabaco seco,
se me aparece un olor
de ese beige claro
que acaricia las mejillas
y presiona suavemente los tímpanos.

Imponiéndose por encima del lodo
surge magnífica
una luz anaranjada
con sabor a sal
que me encadena entre las nubes
y no me quiere soltar.

Y es ese instante,
sólo una reluciente gota
de memorias perceptivas.

Pero ¡ay! qué bonito
es tenerte al lado
a estas horas de la noche,
aun sin poder acariciarte.

jueves, 15 de abril de 2010

El filósofo meditando - Rembrandt

Me adentro en busca de un reflejo instantáneo de una idea, dentro de un pozo que va quedándose sin luz en sus profundidades, un pozo oscuro que no es más que la propia infinidad tenebrosa de la conciencia, un pozo aparentemente sin fondo que me abstrae de la realidad. Lo que antes parecía tan cercano y tangible va difuminándose ahora como gritos ahogados en el pozo. La antigua lámpara de luz anaranjada que tantos muertos había revivido entre páginas amarillentas y tinta negra roída por el tiempo, la misma que ahora me observa con avidez, intentando retornarme al mundo que ella cree verdadero.

- Inténtalo, querida, inténtalo todas las veces que quieras, que yo seguiré danzando en las tinieblas, buscando un lugar seguro en el que no exista esta pesadez ambiental que tanto te gusta.

Y más allá de la lámpara, un ventanal medio abierto, que la noche convierte en inservible, pues no consigue iluminar la habitación más que con los residuos que dejan las farolas de la calle. La mirada va desviándose un poco más abajo, un poquito nada más, y a los pies de la ventana, un sinfín de libros desordenados, amontonados sin sentido, abiertos por páginas en ningún caso aleatorias, llenas de marcas de la avidez del lápiz en su continua búsqueda de nuevas verdades. Una vela para facilitar la lectura, que desprende un olor a flores de lejanos campos aún vírgenes e intocables, apoyada sobre la mesa de madera rugosa y arisca, que raspa las yemas de los dedos al intentar recorrerla. De fondo, un cántico caótico de cierto instrumento de viento que se retuerce en la dificultad introspectiva, que cae de repente y vuelve a levantarse de nuevo con una incesante armonía, que vuelve a ascender hacia los niveles más altos de la belleza incorpórea, y nos eleva entre delicados colchones de ingravidez. Y la música se amalgama progresivamente con las diversas luces que dominan la habitación, con el olor a libertad putrefacta y madera carcomida de tantos años, de tantos libros y tanta ambición. Cerramos los ojos, y en un ejercicio de autoconciencia vislumbramos la oscuridad más certera, más real y verdadera que cualquier frágil y artificiosa lámpara de cristal.

Y ahí es cuando aparece el Camino.

Una larga escalera de caracol que se concentra en sí misma al ritmo de la música y va ascendiendo hacia la oscuridad más hermosa. ¿Qué encontramos si ascendemos, con qué esperamos topar en los más recónditos parajes de nuestro espíritu? ¿A qué nos llevará esta meditación momentánea? ¿Acaso al conocimiento profundo del mundo, a la comprensión de la realidad inefable, de la belleza, de Dios? Por ahora sólo sabemos que habiendo escapado de los estímulos sensoriales, nos encontramos más allá, alejados de todo contacto con la realidad y al mismo tiempo más cercanos a nuestra esencia, a nuestro carácter atemporal e inabarcable. Sólo sabemos que poco a poco, vamos acercándonos cada vez más a esa unidad indivisible e inexplicable, y que la habitación ha dejado de tener sentido, y que al fin y al cabo, sólo nos es necesaria esa indefinible escalera que se adentra en la oscuridad.

martes, 13 de abril de 2010

Ara que et manca el suport
és quan sents defallir el temps
en la seva grisor ininterrompuda
i cadascuna de les gotes seques de pluja
et perfora la pell
i et va oxidant els ossos,
corcant-los a base d'un àcid de color cianur.

No trobes res
en els grans camps de paraules
que van perdent la verdor
a mesura que l'hivern s'instal·la.

Només esperes
no perdre't
en una prosa que s'esmicola
a cops de vida urbana,
com els bocins de gel del camí
que en un matí primaveral
són trepitjats un i altre cop
per sabates negres
i horaris foscos

i sempre les mateixes corbates.